5 de marzo de 2012

El colectivo Universitario Rise Up ante las difamaciones vertidas por el diario ABC el 5 de Marzo de 2012 en el artículo titulado 'Los diez grupos que agitan la calle'


Ante el artículo del diario ABC “Los diez grupos que agitan la calle”, Rise Up manifiesta que:
1.      Somos una asociación estudiantil, comprometida con la defensa de la universidad pública y con todos los movimientos sociales madrileños que luchan contra los recortes sociales y por la justicia social. 

2.      La supuesta radicalidad a la que hace referencia mencionado texto no es más que compromiso y participación pública de nuestros miembros. Somos radicales si ello significa la defensa de un proyecto de cambio social y político radicalmente democrático, basado en la defensa de las mayorías sociales y contra el expolio sistemático que las elites políticas y económicas realizan de nuestros bienes y derechos colectivos. 

3.      En absoluto nos identificamos con ninguna de las prácticas violentas que en el artículo, de manera insidiosa y difamatoria, se asegura que practicamos. 

4.      Nos sentimos, como una gran parte de la población española, comprometidos con los principios del antifascismo, que entendemos base de cualquier sistema democrático. Por, ello como no podía ser de otra manera, condenamos el brutal asesinato del joven antifascista Carlos Palomino a manos del neonazi Josué Estébanez. Sorprende que esta actitud, que no expresa más que un mínimo sentido ético y político de convivencia democrática, sea calificado por ABC como “apoyo a la ultraizquierda”. 

5.      Calificamos el artículo en su conjunto como un despropósito informativo, que no observa las normas más elementales de la ética periodística. Ni se citan fuentes ni se contrasta la información, en este caso, poniéndose en contacto con nosotros, Rise Up. 

6.      Identificamos en el citado texto un claro ánimo difamatorio hacia el colectivo Rise Up y el resto de asociaciones y grupos mencionados. Nos quieren hacer pasar por grupúsculos violentos y aislados. Al contrario, somos miembros activos de la comunidad universitaria, integrados en la vida diaria de nuestras facultades,  comprometidos con nuestra universidad y, en general, con toda la sociedad.  

7.      Por todo ello, exigimos que el diario ABC se haga eco de estas rectificaciones íntegras, en aras de salvaguardar el derecho fundamental a la veracidad de la información y la reputación de nuestros miembros y simpatizantes.

Colectivo Universitario Rise Up                                              Getafe, 5 de Marzo de  2012
                                                                                           Universidad Carlos III de Madrid

31 de mayo de 2011

Visita de Botín a la Carlos III


Hoy, lunes de mayo de 2011, más de sesenta miembros de Juventud Sin Futuro, así como miembros de otros colectivos, han recibido al presidente del Banco Santander, Emilio Botín, con tarjetas rojas y cacerolas en la Universidad Carlos III

Botín, que acudía a un acto institucional debido a  un convenio entre el banco que preside y la Universidad, ha llegado a las seis y media al Rectorado. Para entonces, los jóvenes estaban tratando de acceder al salón donde se iba a realizar el acto, entrada que les ha sido impedida por los empleados de seguridad de la Carlos III. Tras unos minutos intentando entrar y coreando lemas como "su Botín, nuestra crisis" o "banqueros y empresarios, no sois necesarios", el grupo se ha trasladado al hall del edificio, donde se ha leído un comunicado y se le ha mostrado tarjeta roja al banquero en señal de repulsa por su presencia en la Universidad. El comunicado destacaba el papel tan importante que juegan los bancos como responsables de la crisis que vivimos, por un lado dejando a gente en la calle o imponiendo condiciones imposibles de cumplir y, por otro, mejorando trimestre tras trimestre sus resultados económicos.

La tarjeta roja, símbolo de rechazo de la invitación de ciertos personajes en instituciones públicas, ha sido mostrada en otras ocasiones y a otras personas, como a Pío Moa en la propia Carlos III o a Rosa Díez en la Complutense.

http://www.publico.es/dinero/379226/universitarios-protestan-contra-botin-por-ser-un-beneficiario-de-la-crisis

http://www.elpais.com/articulo/madrid/Protesta/Carlos/III/durante/acto/Emilio/Botin/elpepiespmad/20110531elpmad_12/Tes








7 de mayo de 2011

Manifestación 15 de Mayo, Toma la calle!


¡Sin Miedo! Este es el grito que mejor resume la jornada del 7 de abril, y que recoge el sentimiento de l@s miles de jóvenes precari@s que el pasado jueves salimos a las calles de Madrid y de otras ciudades del Estado para reivindicar un futuro para todas y todos. Salimos a clamar bien fuerte por nuestro derecho a un trabajo digno, a una vivienda, a una pensión y a una educación pública no mercantilizada, en contra de la respuesta que las élites políticas y económicas europeas han dado a la crisis, imponiendo el sacrificio de las grandes mayorías e invocando hipócritamente el interés nacional y el bienestar colectivo para el “rescate de los mercados”. Pretenden hacernos creer que la salida a esta crisis, originada en la desregulación de la actividad financiera, pasa por desregular también el mercado de trabajo imponiendo temporalidad y desempleo al conjunto de la sociedad, recortando derechos y servicios sociales y suprimiendo, en definitiva, las posibilidades de un futuro digno.

Nosotras y nosotros creemos en la democracia. La identificamos como el resultado de siglos de luchas sociales por la participación de las mayorías en los asuntos públicos, por el reparto equitativo de la riqueza social, por la mejora de las condiciones de trabajo, por el acceso garantizado a la vivienda, la educación, y la sanidad. Representa el derecho a una vida digna para todas y todos.

Pero un sistema político en el que la ciudadanía elige gobiernos que más tarde se ponen al servicio de los mercados no puede ser democrático. No es democrático que las medidas políticas se tomen en nombre de instancias impersonales, como “los mercados”, que no tienen cara ni nombre ni rinden cuentas ante nadie, ni tampoco es democrático aceptar que la responsabilidad de la crisis es de todos y que, por tanto, debemos ser sensatos y aceptar los sacrificios. Sensatez y moderación salarial, pide el Ministro de Trabajo, mientras la clase política europea rechaza una enmienda para congelar sus dietas de parlamentarios y mientras Telefónica, pese a declarar cuantiosos beneficios, anuncia una salvaje reducción de puestos de trabajo. ¿Sensatez? Sensatez y responsabilidad democrática es señalar a los culpables de la crisis y desde Juventud SIN Futuro los señalamos sin miedo: banqueros, especuladores, agencias de rating, gobiernos que gobiernan para unos pocos y que condenan a la precariedad y a la miseria a tod@s los demás.

Valoramos la primera movilización del jueves 7 de forma muy positiva: el número de asistentes desbordó nuestras expectativas ampliamente, dejando claro que somos muchos y muchas quienes lucharemos por nuestro futuro. El éxito de la convocatoria no se mide con cifras, que algunos medios de comunicación reducen significativamente; no se mide con l@s 13 detenid@s del grupo espontáneo que, una vez desconvocada la manifestación, sufrió la desmedida actuación policial; creemos, sin embargo, que el éxito se mide en que estudiantes y precarias, jóvenes trabajadores, investigadoras y becarios, estudiantes de instituto y de fp, parados, profesores universitarios y sociedad civil salieron a la calle, rebeldes y concienciados, y expresaron su indignación en un ambiente reivindicativo, irrumpiendo de esta forma en la agenda política y mediática.

Volveremos a salir a la calle y volveremos a gritar sin miedo, junto a toda la sociedad civil, porque el pasado día 7 demostramos por vez primera que somos una generación dispuesta a recuperar el futuro que nos han quitado. Por eso nosotras y nosotros vamos a seguir organizando y extendiendo nuestras reivindicaciones y propuestas: en los barrios, en las calles, en las universidades, o en los centros de trabajo.

El domingo 15 de Mayo volveremos a tomar colectivamente las plazas, sumándonos a la convocatoria realizada por Democracia Real YA, para demostrar que esta crisis no vamos a pagarla, que el futuro es nuestro y vamos a recuperarlo. Hemos despertado de nuestro letargo y queremos dejar claro que la primavera, nuestra primavera, no ha hecho más que empezar.

http://www.juventudsinfuturo.net/
http://www.youtube.com/watch?v=vnNpx7Nn4lo

«Nos habéis quitado demasiado, ahora lo queremos todo»

1 de abril de 2011

La juventud indignada se levanta contra el 'ninismo'

Diego Barcala para Público.es



Primero reclamaron un trabajo fijo. Después, una vivienda digna. También una educación pública que no obedeciera al modelo empresarial. Con esas banderas llegaron a 2008 y la crisis arrasó sus ilusiones disparando el paro juvenil por encima del 40%, según la Encuesta de Población Activa del último trimestre de 2009. Nació entonces el perverso concepto de la generación nini (ni estudia ni trabaja) contra la que ahora se rebelan.

"Vengo de una entrevista de trabajo. Si tengo suerte y ellos también me contratarán para trabajar de becario por 300 euros", ejemplifica Pablo Padilla, estudiante de Antropología de 22 años que presentó ayer junto a un grupo de estudiantes apoyado por 15 asociaciones universitarias la plataforma Juventud sin futuro. El objetivo de estos estudiantes es tratar de demostrar que protestar "sí sirve". Por eso han escogido el siguiente lema: "Sin casa, sin curro, sin pensión, sin miedo". El próximo 7 de abril se manifestarán en toda España para mostrar su descontento con la salida que el Gobierno ha escogido para salir de la crisis económica.

"No pertenezco a esta generación pero sí a la que el presidente Zapatero ha fallado. Nos prometieron un cambio de modelo productivo y una universidad pública y no se ha cumplido", señaló la profesora de Óptica de la Universidad Complutense de Madrid Carmen Olalla. Esta investigadora ha sumado su apoyo a otros intelectuales como los escritores Luis García Montero, Almudena Grandes o Marcos Ana y otros miembros de la Universidad.

No falta la autocrítica en el colectivo. "No hemos sabido dar una respuesta coordinada como han dado los jóvenes en Italia, Grecia, Portugal o Islandia", reflexiona Andrea Reboso, de 21 años, estudiante de Historia. "Con la detención de los jóvenes de la capilla de Somosaguas hemos visto claro el mensaje: a por ellos", añade.

Víctimas del acoso
En nombre de la juventud se sienten víctimas de un acoso. ¿Quiénes son ellos? "Los grandes empresarios. Con los que se hace la foto Zapatero y luego nos perjudican", responde Víctor Valdés, de 19 años, estudiante de Filosofía. "Yo voto cada cuatro años y esta gente se ha reunido con el presidente del Gobierno cuatro veces en los últimos meses", denuncia Padilla.

La imagen del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, junto con los empresarios ha calado en estos jóvenes que tienen claro quién motivó la crisis. "Nos han vendido. Han ido a salvarse ellos mismos", opina Valdés.

"Tengo tres hijos y estoy muy preocupado por su futuro. ¿Dónde ha quedado la idea de que había que refundar el capitalismo por la crisis? Al final, las soluciones han sido las de siempre. No quiero ser apocalíptico pero el capitalismo sólo sabe acelerar. Soluciona los problemas con más problemas", concluye el profesor de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid Carlos Fernández Liria.

20 de marzo de 2011

Contra el linchamiento mediático de la extrema derecha. Por la libertad de expresión y el derecho a la protesta. ¡Solidaridad con los compañeros/as!

NI CAPILLAS NI PERSECUCIONES. MANIFIESTO POR UNA UNIVERSIDAD LAICA



14 de marzo de 2011

"En el INEM me recomiendan que quite el doctorado del CV para ser reponedor"

Claudia Munaiz para El Confidencial

Son palabras de Jorge Castrillón, historiador del Arte de 34 años que vive en Valladolid. “El técnico de empleo me aconsejó que dejara solo la Licenciatura, porque el Doctorado era un lastre para optar a un puesto en el supermercado”.

Generación perdida o generación precaria, demasiado preparados o pre-parados... El panorama laboral para la juventud española no puede ser más desalentador. Cuanta más formación tienen, menos posibilidades tienen de encontrar un trabajo digno o un trabajo cualquiera.

Según las últimas cifras del Ministerio de Trabajo, en febrero de este año se registraron 68.260 desempleados más que en enero, por lo que el número de personas sin empleo alcanza un total de 4.299.263. El peor dato desde 1997.

Todo es precariedad

Movidos por un profundo malestar y una mayor desazón, los miembros de la Asociación Contrapoder de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), han lanzado un mensaje alto y claro en las redes sociales: “No vas a encontrar trabajo fijo en la puta vida. Sin curro, sin casa, sin pensión: no hay futuro para la generación precaria”.

Pablo Rufilanchas, licenciado en Derecho, ironiza con el eslogan: “A este paso sería mejor poner una coma antes y después de fijo”. A Jorge Castrillón el anuncio le recuerda al de "No vas a tener casa en la puta vida". Por eso le gustaría algo menos evidente como “estos cabrones se han quedado con tu curre y el de otros cien mil, porque esto ya lo sé. Decidme ahora qué hago”.

Ven el futuro negro porque consideran que se lo están robando. Para los jóvenes, la temporalidad en el trabajo, las prácticas no remuneradas, las pensiones mínimas no contributivas, las sucesivas reformas laborales y la falta de acceso a una vivienda digna, es precariedad.

Según Héctor Meleiro, estudiante de 2º curso de ciencias Políticas y miembro del colectivo Contrapoder UCM, el mensaje que han pensado “va dirigido a toda una generación que todavía no se ha dado cuenta de que las reformas del mercado laboral y de las pensiones son un ataque, un recorte de derechos para toda la población, en general, pero para nuestra generación, en particular. Vamos a ser la primera generación que viva peor que nuestros padres, y todo por pagar los costes de una crisis con la que no hemos tenido nada que ver”.
En su opinión, la lectura pesimista que se extrae del eslogan se debe a que “en otros países de Europa, los jóvenes que se están dando cuenta de cómo precarizan sus vidas, se levantan mediante la lucha política para que se les oiga”. En este sentido, Meleiro lamenta que “en España la generación del Gran Hermano y de Operación Triunfo siga sin creer que ellos pueden hacer algo”.

'Borreguismo sindicalista'

Para José Luis Moro Valentín-Gamazo, de la agencia de publicidad Remo, poner sólo un grito de protesta en letras grandes es un enorme desperdicio. “Cuando un colectivo que tiene toda la razón en lo que reclama, se limita a protestar sin más, está perdiendo una gran oportunidad: la de atacar a los culpables de esa situación injustificable con inteligencia, con ironía, haciendo que esos responsables se pongan colorados de vergüenza. Pero esto no va a ningún sitio. No aporta nada nuevo e invita al simple borreguismo sindicalista”.
Pablo Gómez Perpinyá, estudiante de 21 años de Derecho y Ciencias Políticas, discrepa. “Creo que el eslogan es duro, pero real. Somos una generación a la que se le ha hecho creer que nuestras vidas iban a ser mucho mejores que las de nuestros padres y no es así. Nosotros demandamos políticas contra la precariedad porque es un fenómeno que afecta especialmente a los jóvenes”. Y enuncia así sus peticiones: exigir protección a las instituciones, más derechos para los jóvenes y los trabajadores y menos privilegios para los poderosos.

Algunos miembros de esa generación sí están advertidos. Según Carlos Castán Andolz, escritor y profesor de filosofía de alumnos de 2º de Bachiller, “los jóvenes tienen asumido que van a ser la primera generación de la Historia de la Humanidad que va a vivir peor de lo que lo hicieron sus padres. Y eso les desanima, cómo no”. Duda de la conveniencia de un eslogan como el de Contrapoder porque por un lado contribuye a ese desánimo, pero por otro “puede servir como acicate, a modo de zarandeo o de provocativa colleja: que despierten, que hagan algo, que busquen alternativas o que salgan a la calle a tirar piedras”.

Ni un solo año cotizado

Jorge Castrillón relata que su reinserción en el mercado laboral español, después de haber pasado más de diez años en el extranjero, da para escribir un libro (de terror): “Desde los 23 años he salido fuera y he vivido en Italia, en Holanda, en Inglaterra y en Guatemala. En todos esos sitios he no-currado: becas, prácticas, pasantías, etcétera”. Su primera experiencia laboral con responsabilidad fue dirigiendo el Centro Cultural de España en Guatemala. “Después de 36 meses cobrando la mitad que mis compañeros, no tengo ni uno cotizado, estoy sin derecho a paro y ni siquiera puedo optar a la ayuda del inmigrante retornado”, critica.

La clave, para algunos, es no quedarse de brazos cruzados e intentar revertir el proceso. Por eso, Castrillón se ha hecho socio de la organización de Justicia Económica Global ATTAC, ha cofundado una asociación de activismo cultural en Valladolid y piensa abrir un hotelito-restaurante en el pacífico nicaragüense en los próximos doce meses.
La madrileña Ana Flórez, 35 años, se siente afortunada a pesar de todo. Vive en Nueva York después de un exilio voluntario alrededor del mundo. Posee una larga lista de estudios: Licenciatura en periodismo, máster en Relaciones Internacionales y Postgrado en Información Internacional y Países del Sur, ambos en la UCM. Actualmente trabaja en la academia Berlitz en atención al cliente con un sueldo fijo a fin de mes. “Pero los últimos ocho meses he estado tirando de lo que sacaba con trabajillos editoriales y de mis santos padres”.

Flórez opina que el actual Gobierno lo ha hecho muy mal... Aunque, “ojo, el anterior dejó bien plantaditas y abonadas las semillas del desastre”.

Cuando irse es la mejor opción

La trayectoria de Beatriz Luján, licenciada en ciencias de la Comunicación y experta en Realización y Producción de 34 años, también ha sido bastante dispar. “Después de trabajar en una tienda de productos ecológicos, telemarketing... pasé a hacer meritoriajes en cine (con 27 años) por unos 1.000 euros en las mejores películas, trabajando casi 12 horas diarias incluidos los sábados media jornada”.

En la actualidad, Luján trabaja como auxiliar de Decoración en una serie de máxima audiencia en televisión. “El sueldo no es muy superior al de una cajera del Mercadona, lo cual no es muy alentador, pero al menos es sueldo fijo durante 8 meses al año. Trabajamos 10 horas al día y por lo menos libramos los sábados”. Comparte piso por 800 euros. Vivir sola es algo que no puede permitirse.

Pero no se muestra pesimista. “Creo que hay muchas cosas que cambiar y regularizar en el tema de los contratos basura. La gente joven tiene un talento especial y una creatividad que no se tiene cuando tienes más años. Es muy importante para las empresas dejarse asesorar por las mentes más frescas y llenas de ideas”.

Coincide con ella Lucía Fernández, (Zamora, 1985). “Hay que solucionar muchas cosas y pongo en ello toda mi intención y muchas ganas. Aunque, por supuesto, en muchas ocasiones pienso hasta qué punto yo, como persona individual y sin ser política ni empresaria, puedo mejorar las cosas”.

Lucía es una de las muchas jóvenes que optaron por salir de España en busca de mejores oportunidades. Ahora cursa un máster de Periodismo Europeo en Bruselas, Bélgica. El alquiler lo pagan sus padres y ella se financia sus gastos cuidando de un niño por las tardes. En Madrid trabajó con un contrato basura. 800 euros por muchas horas diarias.

Reinventarse o caer en el INEM

Es de Madrid, pero vive en Santiago de Chile. Alicia Simmross, 33 años, es la fundadora de una web independiente dedicada a la edición: www.ababa.cl. Licenciada en Historia Contemporánea y magister en Antropología de América, ha perdido la cuenta de los contratos basura que ha firmado. Actualmente tiene uno de tres meses que finaliza en breve sin saber aún si se renovará. Cobra menos que hace cinco años. Como el resto de sus compañeros, Alicia sobrevive con algunos ahorros y "un poco de piedad y bondad paterna". Esta joven nunca se ha planteado volver a España, "porque las expectativas están peor que aquí".

Álex Vicente Berrondo, licenciado en Humanidades y Comunicación por la Universidad de Deusto y máster en Periodismo Multimedia, tiene 27 años pero ha vuelto a los 20 en el sentido menos lúdico de la regresión. “Estoy parado y sin ingresos. Así que vivo con mis padres y pidiendo para salir a tomar algo con mis amigos. He regresado a los 20 después de haber vivido en Madrid, Bilbao y Gijón gracias a lo que cobraba de mi trabajo, desempleo y prácticas”, lamenta. Se muestra escéptico respecto al mercado laboral y al sector periodístico, aunque no piensa en negativo. “La negatividad en este momento no es buena”, dice.

Muchos jóvenes se han visto obligados a reinventarse. Un ejemplo es el de Iván Castell, (Zaragoza, 1977). Es licenciado en económicas por la Universidad de Lovaina (Bélgica), máster en Economía Europea y Postgrado en Lenguaje y Técnica de Video y TV, pero trabaja en algo relacionado con esta última formación. Responsable del Departamento Audiovisual de una empresa de producción audiovisual. “Nunca había trabajado en nada relacionado con mis estudios y no tenia expectativas de que eso fuese a cambiar. Llevaba varios años haciendo temas audiovisuales por mi cuenta y así encontré mi nuevo trabajo”.

Castell critica que en España no se valore en absoluto la formación ni los idiomas. “Al no valorarse, no se remunera convenientemente y es algo muy arraigado en nuestra cultura. En general se pide una amplia experiencia siendo joven, con conocimientos muy superiores al puesto a desempeñar y por una remuneración muy baja, con lo que seguiremos siendo un país de segunda”, comenta.

¿Habrá llegado el momento de versionar de nuevo el No future que cantaban con profusión los Sex Pistols? porque si no hay futuro, al menos, que viva el rock and roll...

9 de marzo de 2011

Contra el pensionazo y la privatización: en defensa de la Universidad pública

Los/as miembros de la comunidad universitaria firmantes de este escrito queremos denunciar la grave situación que atravesamos en las universidades públicas y que las últimas medidas gubernamentales no hacen sino empeorar. Ante ello, hacemos un llamamiento urgente a toda la comunidad universitaria para movilizarse y tomar medidas que reviertan esta situación.

Debemos recordar que desde la aprobación de la LOU en 2001 no ha dejado de atomizarse y deteriorarse la condición laboral del profesorado universitario con un aumento sin fin de las figuras más precarias (titulares interinos a tiempo parcial, asociados/as y falsos asociados/as, personal investigador inestable, etc.), con la carencia de una carrera profesional definida, el retroceso democrático al estipularse órganos colegiados con representación ampliamente desproporcional, la transferencia de funciones a agencias de acreditación que operan con amplia discrecionalidad, y el incremento de las universidades privadas auspiciadas por el elitismo, las subvenciones y la comercialización de la educación superior.

Por si eso fuera poco, antes de resolver tales problemas nos vimos envueltos en la oleada imparable del EEES (Espacio Europeo de Educación Superior). Con la imposición autoritaria y chapucera del llamado Plan Bolonia las cosas todavía se han puesto peor: clases masivas, horarios y cargas laborales imposibles, estrangulamiento financiero de las universidades por parte de los gobiernos autonómicos, sustitución de las becas por préstamos al estudiantado, Másters que no se pueden homologar en Europa (por el modelo 4+1 propiciado en España) y que encubren una subida de tasas de matrícula, etc. ¡Y todo ello oculto bajo loables objetivos de renovar las metodologías didácticas!

Mientras, la capacidad salarial del profesorado universitario se ha ido reduciendo constantemente y la inexistencia de Convenios Colectivos dignos inciden aún más en esta destrucción del sistema universitario público.

Rectorados y Gobiernos Autonómicos (PP en Madrid), con el respaldo de entidades bancarias bien conocidas, no han sido los únicos responsables de este desaguisado: el Gobierno central (PSOE) no lo ha hecho mejor y no sólo ha recortado brutalmente los recursos dedicados a la educación y a la investigación, sino que promueve descaradamente, por medio de una ministra empresaria de la biotecnología y multimillonaria, la empresarialización del conocimiento producido y de los medios institucionales que necesitamos para producirlo.

Todo ello se ha ido implementando durante los tiempos de bonanza económica para las élites especulativas del país con el silencio, connivencia o pasividad de quienes participamos en la vida universitaria. Pero la crisis económica, dejando a más de 4 millones de personas en el desempleo y a otras tantas en situación de pobreza, ha destapado la violencia sin fisuras que las élites ejercen contra la mayoría de la población: desahucios por impagos de hipotecas, corrupción política e ingresos millonarios de la casta política, enormes gastos militares y en operaciones bélicas exteriores, eliminación y privatización de servicios públicos, despilfarro público en infraestructuras innecesarias y contaminantes, persecución y represión de las personas migrantes y disidentes... culminando en la penúltima medida neoliberal adoptada por el PSOE: el abaratamiento y la facilitación del despido, la demanda eterna de la patronal para explotar más impunemente a la mano de obra.

La Huelga General del 29 de Septiembre de 2010 abrió un rayo de optimismo para luchar colectivamente frente a este deprimente panorama, pero el Pacto Social al que han llegado en enero de 2011 el Gobierno central (PSOE), las organizaciones empresariales CEOE-CEPYME y los sindicatos CCOO y UGT, constituye un ataque más a los derechos y condiciones económicas de la mayoría: ¡nos obligan a trabajar más años para tener derecho a una pensión de jubilación y a que ésta sea más escuálida! En concreto:

- Se retrasa la edad legal de jubilación al alargarse la vida laboral hasta los 67 años (antes era hasta los 65 años).

- Se endurece el acceso a la pensión máxima: hay que cotizar 37 años para cobrar el 100% (antes bastaba con 35 años).

- Sólo se podrán jubilar a los 65 años con el 100% quienes hayan cotizado 38,5 años (antes, 35 años).

- Se retrasa la posibilidad de la jubilación anticipada voluntaria hasta los 63 años (antes, 61) y se aumenta la penalización.

- Se recorta la renta media de la pensión, aumentando de 15 a 25 años (de forma progresiva) el periodo de cómputo para el cálculo de la pensión.

- Se endurece la jubilación parcial hasta casi impedirla.

¿Por qué las dos fuerzas sindicales mayoritarias han aceptado semejante ataque a todas y todos los trabajadores? ¿Por qué no han vuelto a convocar una segunda Huelga General y todas las que hagan falta hasta derrocar esta dictadura de las élites capitalistas? El Gobierno lanzó su chantaje proponiendo una reforma del sistema de pensiones aún peor y el tándem CCOO-UGT entró en el juego de regatear en este nuevo atraco que nos ha costado, finalmente, un 20% medio de reducción de pensión.

Había que reformar el sistema, decían, para evitar su quiebra futura y para reducir el gasto público. Pero resulta que el sistema está en la actualidad razonablemente saneado y la reducción del gasto público será muy escasa y apenas se notará a corto plazo (hasta 2050 no se aplicarán plenamente todas esas medidas). Las élites políticas, económicas y sindicales, además, han utilizado argumentos falaces respecto a la situación demográfica: en efecto, ha aumentado ligeramente la tasa de esperanza de vida media, pero esa “tasa media” esconde confusamente muchos fenómenos (descenso de la mortalidad infantil, mortalidad mayor en los grupos sociales más pobres, reducción del número de años saludables y aumento de las enfermedades crónicas, variaciones de la tasa de esperanza de vida según el año a partir del que se calcule, etc.) obviados en las discusiones y en su justificación mediática. Vivir más años no significa que se tengan fuerzas para trabajar más años. Y vivir mejor, con dignidad y recursos merecidos, no es sólo una cuestión de solidaridad intergeneracional, sino un derecho irrenunciable a mejorar nuestra calidad de vida.

El Pensionazo es la última de las más duras agresiones que hemos sufrido todas y todos los trabajadores. Millones de personas no podrán ni siquiera llegar a cotizar el mínimo de años necesarios para cobrar una pensión debido a la temporalidad, al desempleo y al incremento continuado de los años de formación. Se cobrará menos y aparecerán, por lo tanto, más bolsas de pobreza entre la población anciana, afectando especialmente a las mujeres que siguen ejerciendo mayoritariamente los trabajos de cuidado no remunerados de todas las personas dependientes y los de reproducción de los hogares en general.

Los bancos tienen ahora una vía más de lucro y de especulación financiera para atraer a fondos de pensiones privados los ahorros de quienes consideran que el sistema público no les cubrirá suficientemente, a la espera del nuevo embate que recibirá en los siguientes años después de esta decisiva batalla perdida.

El chantaje del Gobierno y de la Patronal no se debía haber aceptado bajo ningún concepto. Las clases trabajadoras sólo podrían aceptar una reforma de la Seguridad Social que se centrase en aumentar los ingresos del sistema y no en reducir los gastos. Y los ingresos se podrían aumentar de muchas maneras, por ejemplo:

- Creando empleos de calidad y estables, para que exista un número mayor de cotizantes.
- Aumentando los salarios, para contribuir más a la Seguridad Social.
- Aumentando el empleo de la mujer (la tasa de paro femenino en España es la más alta en Europa).
- Combatiendo el fraude fiscal y la economía sumergida.
- Aumentando los impuestos a los más ricos.

Incrementando la aportación al sistema por medio de los Presupuestos Generales del Estado, deduciéndola, por ejemplo, de las subvenciones a empresas privadas, de las “inyecciones de capital” a los bancos y de la asignación militar (en 2011 el gasto militar presupuestado asciende a 17.244 millones de euros, equivalente a unos 47,24 millones de euros cada día; mientras que las guerras exteriores en las que participó España en 2010 han costado 788 millones de euros: www.centredelas.org)

¿Qué pueden pensar ahora todas las personas que han votado alguna vez al PSOE, a CCOO y UGT creyendo honestamente en sus proclamas de defender a las clases trabajadoras y los servicios públicos frente a las políticas, en apariencia, más explícitamente neoliberales del PP y de otros sindicatos aún más corporativistas? ¿No se dan cuenta de que, engaño tras engaño, con medidas igual de retrógradas y decisiones igual de elitistas, están socavando los mínimos de nuestra vida en común? ¿Acabarán, finalmente, por prohibir y perseguir a cualquier organización que cuestione la “nueva normalidad” de mayor injusticia e insolidaridad que están imponiendo, empezando por los mismos sindicatos cada vez más irrelevantes hasta para firmar Convenios Colectivos que ya no son apenas vinculantes?

Todo lo anterior nos afecta especialmente al sector de la educación superior. La carrera académica está plagada de situaciones irregulares como las becas que no proporcionan una cotización adecuada a la Seguridad Social. Las Tesis Doctorales se defienden en edades próximas a los 30 años y a partir de ahí las plazas de profesorado ofertadas son en su mayoría precarias e inestables con lo que incluso es improbable, en adelante, una cotización de 35 años seguidos. Para quienes no siguen la vía académica, la inflación de títulos obliga cada vez más a cursar másters, estudios de postgrado y cursos complementarios (muchos de ellos a través de fundaciones privadas) que retrasan la incorporación al empleo cuando no ocultan, simplemente, el desempleo y la precariedad generalizada, y obligan siempre a los/as estudiantes a soportar los elevados costes de las matrículas. La temporalidad e inestabilidad son también la norma en las numerosas subcontrataciones que hacen las universidades (limpiezas, cafeterías, reprografía, etc.) y en una creciente parte de sus plantillas de administración y servicios. ¿Hasta dónde va a continuar esta destrucción de la universidad pública?

Hemos enumerado sólo algunos de los problemas que padecemos, pero el Pensionazo y el Pacto Social han sido la gota que colma el vaso. No vamos a cejar de denunciar y frenar todo este conjunto de ataques a la educación superior pública, de calidad e igualitaria. Lo haremos en todas las instancias académicas y ante cualquier medida que los materialice, pero también los expondremos abiertamente a toda la sociedad. Tenemos mucho que mejorar aún y seguiremos haciéndolo, pero ahora iniciamos una movilización junto a otros sectores sociales en oposición a todas esas políticas que pretenden dilapidar el modelo público de universidad.


Profesorado convocante e inicialmente firmante:
Carolina Bescansa Hernández (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Eduardo Díaz Velázquez (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Mario Domínguez Sánchez-Pinilla (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Francisco Javier Garrido García (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Angel Gordo López (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Pablo Iglesias Turrión (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Juan Carlos Monedero (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Ariel Jerez Novara (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Miguel Ángel Martínez López (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Tomás Rodríguez-Villasante (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Ígor Sádaba Rodríguez (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Araceli Serrano Pascual (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)
Cristina Vega Solís (Fac. CC.Políticas y Sociología, UCM)

Acción por la libertad de expresión 2009

 
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